Extractos del Artículo "El Poder de la Comuna en Oaxaca", por Andrés Aullet , directamente desde Oaxaca
El poder de la APPO comienza a tomar un mayor carácter como órgano de decisión y representación política popular en todo el estado. Desde pueblos y municipios lejanos a la capital llegan comisiones a rendir las actas constitutivas de APPO locales, incrementando así las iniciativas hacia la autoorganización y el frente de tendencias constituido por algunas organizaciones sindicales y populares que conforman la APPO. Al mismo tiempo, comunidades que se han dado gobiernos propios, saludan a la APPO en la ciudad y exigen la caída del gobernador, el priísta Ulises Ruíz. Pero también llegan planteando problemas y conflictos para que la APPO tome una resolución de gobierno.
Estos elementos de autoorganización comienzan hacerse más extensivos y a expresarse con mayor claridad en asambleas de barrios que buscan tener cierta representatividad en la APPO, muchas hasta ahora con carácter solidario. Los problemas del transporte, los conflictos interfamiliares, de seguridad y otros son expuestos ante la APPO para buscar una posible solución. En los hechos se ha convertido en una forma incipiente de gobierno con un embrionario poder administrativo. En su imaginario, el pueblo de Oaxaca comienza a ver a la APPO como un verdadero gobierno erigido sobre bases populares y por ello el apoyo se ha masificado.
Esta heroica lucha pone en discusión la toma misma del poder y cómo resolver integralmente las demandas de los oprimidos y explotados. Mientras las direcciones del movimiento buscan una salida negociada con el gobierno federal, la base de esta lucha establece su impronta ampliando el poder dual y diversificando el apoyo a la Comuna Oaxaqueña, aunque todavía tiene ilusiones en una salida negociada con el gobierno federal para declarar la caída del gobernador.
Mientras las medidas de presión del gobierno federal tratan de hallar eco en sectores de la dirigencia de la APPO, que hasta ahora siguen manteniendo la exigencia de salida de Ulises Ruíz (aunque al mismo tiempo se comprometen a impulsar las medidas de distensión), la base refuerza su posición. En estos momentos se tomaron más palacios municipales, carreteras y se repele a los paramilitares. Lo que sucede es que el gobierno federal y local están horrorizados y quieren evitar a toda costa que el pueblo oaxaqueño avance en la extensión de la dualidad de poderes.